Yo no soy como tú, ni como tú, ni como aquella otra, ni como nadie. Me ha costado entenderlo pero es así. Soy simplemente yo, y hago las cosas a mi manera. Y no creo que pueda caberle a nadie la duda (y si la tiene, está en un error), de que las hago lo mejor que puedo y sé. También sé, que esto no es suficiente para que me salgan bien, y que, cuando, con toda mi buena voluntad e ilusión, me equivoco, me hundo y solo consigo salir para intentar subsanar mi error. Pero cuando no me dejan hacerlo, por mucho que lo intente y lo desee, si que me hundo y no me queda otra cosa que esperar a que me den una oportunidad…
Porque no consigo cerrar los ojos y olvidarme de las cosas (por muchas sonrisas tras las que me esconda). Y tampoco puedo hacer como si nada.
Tampoco puedo valerme de consejos ajenos, porque provienen de personas con distintos deseos, puntos de vista, y con una personalidad diferente a la mía. Y odio cuando la gente no sabe entender que no voy a hacer las cosas a su manera, sino a la mía, no por cabezonería, ni por estupidez, sino porque es la única forma que me puede acercar a lo que deseo, porque solo yo conozco lo que quiero y solo yo sé cuanto estoy dispuesta a jugarme y a dejar en el camino para conseguirlo. Así que, acepto consejos (todos los damos), incluso, a veces, puede gustarme que me los den (siento que lo que me pasa le importa a alguien), pero lo que no puedo tolerar es que nadie cuestione las decisiones que tomo a cerca de temas que, única y exclusivamente, me atañen a mí. Porque son MIS decisiones a cerca de lo que voy a hacer con MI vida.
Y, tal vez, a alguna o algunas personas les parezcan estúpidas mis decisiones… Esto se debe a que sus prioridades son radicalmente distintas a las mías (razón de más para desechar sus consejos). Pero que se dediquen a insultar a tu inteligencia por no pensar como ellos me parece ya pasarse.
Con esto quiero decir que tengo mi vida, que es diferente a la de cualquiera (tanto en los sucesos como en la forma de vivirlos) y que, por mucho que comparta con algunas personas, nadie va a comprender plenamente como me siento. Por esto, se pueden dar consejos, pero con educación y ante todo, no intentando imponerlos ni pretendiendo anular mi personalidad; porque, quizás, yo sea más confiada que muchos, pero es que deseo seguir siendo así, y me siento orgullosa de ello. Prefiero que me engañen mil veces a ser yo la que lo haga, o a tener algún tipo de “malicia”. Siempre estoy dispuesta a perdonar y esperar, y no puedo guardar rencor a nadie, aunque, en ocasiones, quisiera.
Tal vez, muchos no entenderéis por qué soy y deseo ser así, pero, como ya dije al principio, no sois yo.
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