Te lo explicaré de un modo más gráfico...
Cuando coges un folio y lo arrugas convirtiéndolo en una pelotita y, seguidamente, lo vuelves a estirar, no queda liso como al principio, ¿no?
Pues con las personas pasa exactamente lo mismo. Si te hicieron daño, formará parte de tu vida siempre, al igual que las arrugas en dicho folio.
Y asi, llegué a la conclusión de que, a veces, actúo con ciertos comportamientos o pienso de determinada manera, debido a ciertas circunstancias que, en un pasado cercano o no, me hacen recordar que hicieron de mi una pelotita de papel...
domingo, 21 de febrero de 2010
domingo, 14 de febrero de 2010
Hoy es uno de esos días
Es de esos días en que, aunque no haya ocurrido nada fuera de lo común y la vida siga su curso tal cual, tú te sientes más cansado, más triste.
De esos momentos en los que sabías que tantos días de subidón se cobrarían con una tarde como la que se avecina. Tardes en las que no quieres pensar, pero no puedes dejar de hacerlo... Te quedas tumbada en la cama y las paredes parecen más angostas. Si sales a la calle, te asfixia el frío. Los ojos se te humedecen y no es por el helor. Tienes el nudo en la garganta y, ¿por qué? Pues por nada en especial, por que hoy es hoy y tu cuerpo ha decidido que se merece un descanso. Que de vez en cuando tiene que caer hasta el fondo para volver a subir.
Hoy es uno de esos días en que todo lo ves negro y que aunque te digas que has de ver blanco, solo vas a ver un panel oscuro ante tus ojos...
No merece la pena estar mal por nada, pero, evidentemente, es incotrolable.
Suerte que se pasa, o, al menos, eso dicen.
De esos momentos en los que sabías que tantos días de subidón se cobrarían con una tarde como la que se avecina. Tardes en las que no quieres pensar, pero no puedes dejar de hacerlo... Te quedas tumbada en la cama y las paredes parecen más angostas. Si sales a la calle, te asfixia el frío. Los ojos se te humedecen y no es por el helor. Tienes el nudo en la garganta y, ¿por qué? Pues por nada en especial, por que hoy es hoy y tu cuerpo ha decidido que se merece un descanso. Que de vez en cuando tiene que caer hasta el fondo para volver a subir.
Hoy es uno de esos días en que todo lo ves negro y que aunque te digas que has de ver blanco, solo vas a ver un panel oscuro ante tus ojos...
No merece la pena estar mal por nada, pero, evidentemente, es incotrolable.
Suerte que se pasa, o, al menos, eso dicen.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Verdad verdadera.
"Las cosas más importantes son siempre las más difíciles de contar. Son cosas de las que uno se avergüenza, porque las palabras las degradan. Al formular de manera verbal algo que mentalmente nos parecía ilimitado, lo reducimos a tamaño natural. Claro que eso no es todo, ¿verdad? Todo aquello que consideramos más importante está siempre demasiado cerca de nuestros sentimientos y deseos más recónditos, como marcas hacia un tesoro que los enemigos ansiaran robarnos. Y a veces hacemos revelaciones de este tipo y nos encontramos sólo con la mirada extrañada de la gente que no entiende en absoluto lo que hemos contado, ni por qué nos puede parecer tan importante como para que casi se nos quiebre la voz al contarlo. Creo que eso es precisamente lo peor. Que el secreto lo siga siendo, no por falta de un narrador, sino por falta de un oyente comprensivo.
Stephen King. "El cuerpo".
Stephen King. "El cuerpo".
martes, 2 de febrero de 2010
Kent M. Keith
Esta vez las palabras no serán mías, puesto que de mí solo brotan sinsentidos.
Así que os dejo un texto que espero que disfruteis.
A menudo las personas son irracionales, ilógicas y ególatras.
Ámalas de todas formas.
Si eres bondadoso te pueden acusar de se interesado o de tener motivos ocultos.
Se bondadoso de todos modos.
Si tienes éxito, tendrás amigos desleales y algunos verdaderos enemigos.
Ten éxito de todos modos.
El bien que hagas hoy la gente lo olvidara mañana.
Haz el bien de todos modos.
Si eres franco y sincero podrán aprovecharse de ti.
Se franco y sincero de todos modos.
Los que tienen ideas brillantes y planean grandes cosas pueden sufrir los ataques de personas mediocres.
Piensa en grande de todos modos.
La gente simpatiza con los que pierden, aunque solo admira a los que ganan.
Defiende algún que otro perdedor de todos modos.
Lo que cuesta años construir alguien podría destruirlo en una noche.
Construye de todos modos.
Quienes necesiten ayuda, cuando se la brindes, podrían atacarte.
Ayuda a los demás de todos modos.
Si le das al mundo lo mejor que tengas podrías recibir humillación a cambio.
Dale lo mejor al mundo de todos modos.
KENT M. KEITH.
Así que os dejo un texto que espero que disfruteis.
A menudo las personas son irracionales, ilógicas y ególatras.
Ámalas de todas formas.
Si eres bondadoso te pueden acusar de se interesado o de tener motivos ocultos.
Se bondadoso de todos modos.
Si tienes éxito, tendrás amigos desleales y algunos verdaderos enemigos.
Ten éxito de todos modos.
El bien que hagas hoy la gente lo olvidara mañana.
Haz el bien de todos modos.
Si eres franco y sincero podrán aprovecharse de ti.
Se franco y sincero de todos modos.
Los que tienen ideas brillantes y planean grandes cosas pueden sufrir los ataques de personas mediocres.
Piensa en grande de todos modos.
La gente simpatiza con los que pierden, aunque solo admira a los que ganan.
Defiende algún que otro perdedor de todos modos.
Lo que cuesta años construir alguien podría destruirlo en una noche.
Construye de todos modos.
Quienes necesiten ayuda, cuando se la brindes, podrían atacarte.
Ayuda a los demás de todos modos.
Si le das al mundo lo mejor que tengas podrías recibir humillación a cambio.
Dale lo mejor al mundo de todos modos.
KENT M. KEITH.
jueves, 28 de enero de 2010
Sonríe
Sonríe ante todo:
ante el dolor,
ante las preocupaciones,
ante los malos tiempos,
ante los amigos,
ante los enemigos,
ante el día soleado y la luna llena.
Pero, sobre todo, sonríe ante el miedo.
El miedo a que sea una misión suicida el hablarte.
Y mirar al cielo porque no puedo mirar al mar.
Porque quiero y no quiero que me atrapes...
ante el dolor,
ante las preocupaciones,
ante los malos tiempos,
ante los amigos,
ante los enemigos,
ante el día soleado y la luna llena.
Pero, sobre todo, sonríe ante el miedo.
El miedo a que sea una misión suicida el hablarte.
Y mirar al cielo porque no puedo mirar al mar.
Porque quiero y no quiero que me atrapes...
sábado, 16 de enero de 2010
En la ventana de mi habitación
De camino a la ventana de mi habitación, empecé a recordar las noches en las que la luna llena, majestuosa, se encontraba en el firmamento y conseguía mantenerme atrapada durante horas.
También pensé en aquellas noches en las que llovía y era el incesante caer de las gotas de agua lo que me embelesaba por completo. También me gustaba observar aquellas gotitas que chocaban contra el cristal y permanecían allí, prácticamente inmóviles, hasta que alguna de ellas, tímidamente, comenzaba a moverse fusionándose con otras e iban deslizándose hasta que, finalmente, cogían fuerza y se precipitaban hasta que mi vista ya no las podía alcanzar.
Otras noches hacía tanto frío que el cristal permanecía empañado haciendo imposible la vista al exterior. En estos días , me limitaba a pasar mis dedos por el filo de la ventana hasta que mis manos estaban más frías que de costumbre.
Y, desde hace un tiempo, el cielo permanace nublado, y, por más que pueda contemplarlo sin problemas , nada me invita a quedarme allí...
Finalmente llegué a mi ventana y pude comprobar que la noche no era como ninguna de las anteriores. El cielo continuaba nublado, pero algunas nubes se habían apartado dejando paso a un grupo de estrellas que brillaban con aire esperanzador. Las contemplé durante horas. Sabía que eran inalcanzables y que jamás optaría a una de ellas, aún así, había podido disfrutar de su belleza y esa idea me hizo sonreir. Y, de esa manera, permanecí allí hasta que las primeras luces del alba comenzaron a apagarlas.
También pensé en aquellas noches en las que llovía y era el incesante caer de las gotas de agua lo que me embelesaba por completo. También me gustaba observar aquellas gotitas que chocaban contra el cristal y permanecían allí, prácticamente inmóviles, hasta que alguna de ellas, tímidamente, comenzaba a moverse fusionándose con otras e iban deslizándose hasta que, finalmente, cogían fuerza y se precipitaban hasta que mi vista ya no las podía alcanzar.
Otras noches hacía tanto frío que el cristal permanecía empañado haciendo imposible la vista al exterior. En estos días , me limitaba a pasar mis dedos por el filo de la ventana hasta que mis manos estaban más frías que de costumbre.
Y, desde hace un tiempo, el cielo permanace nublado, y, por más que pueda contemplarlo sin problemas , nada me invita a quedarme allí...
Finalmente llegué a mi ventana y pude comprobar que la noche no era como ninguna de las anteriores. El cielo continuaba nublado, pero algunas nubes se habían apartado dejando paso a un grupo de estrellas que brillaban con aire esperanzador. Las contemplé durante horas. Sabía que eran inalcanzables y que jamás optaría a una de ellas, aún así, había podido disfrutar de su belleza y esa idea me hizo sonreir. Y, de esa manera, permanecí allí hasta que las primeras luces del alba comenzaron a apagarlas.
martes, 12 de enero de 2010
Yo no soy como tú...
Yo no soy como tú, ni como tú, ni como aquella otra, ni como nadie. Me ha costado entenderlo pero es así. Soy simplemente yo, y hago las cosas a mi manera. Y no creo que pueda caberle a nadie la duda (y si la tiene, está en un error), de que las hago lo mejor que puedo y sé. También sé, que esto no es suficiente para que me salgan bien, y que, cuando, con toda mi buena voluntad e ilusión, me equivoco, me hundo y solo consigo salir para intentar subsanar mi error. Pero cuando no me dejan hacerlo, por mucho que lo intente y lo desee, si que me hundo y no me queda otra cosa que esperar a que me den una oportunidad…
Porque no consigo cerrar los ojos y olvidarme de las cosas (por muchas sonrisas tras las que me esconda). Y tampoco puedo hacer como si nada.
Tampoco puedo valerme de consejos ajenos, porque provienen de personas con distintos deseos, puntos de vista, y con una personalidad diferente a la mía. Y odio cuando la gente no sabe entender que no voy a hacer las cosas a su manera, sino a la mía, no por cabezonería, ni por estupidez, sino porque es la única forma que me puede acercar a lo que deseo, porque solo yo conozco lo que quiero y solo yo sé cuanto estoy dispuesta a jugarme y a dejar en el camino para conseguirlo. Así que, acepto consejos (todos los damos), incluso, a veces, puede gustarme que me los den (siento que lo que me pasa le importa a alguien), pero lo que no puedo tolerar es que nadie cuestione las decisiones que tomo a cerca de temas que, única y exclusivamente, me atañen a mí. Porque son MIS decisiones a cerca de lo que voy a hacer con MI vida.
Y, tal vez, a alguna o algunas personas les parezcan estúpidas mis decisiones… Esto se debe a que sus prioridades son radicalmente distintas a las mías (razón de más para desechar sus consejos). Pero que se dediquen a insultar a tu inteligencia por no pensar como ellos me parece ya pasarse.
Con esto quiero decir que tengo mi vida, que es diferente a la de cualquiera (tanto en los sucesos como en la forma de vivirlos) y que, por mucho que comparta con algunas personas, nadie va a comprender plenamente como me siento. Por esto, se pueden dar consejos, pero con educación y ante todo, no intentando imponerlos ni pretendiendo anular mi personalidad; porque, quizás, yo sea más confiada que muchos, pero es que deseo seguir siendo así, y me siento orgullosa de ello. Prefiero que me engañen mil veces a ser yo la que lo haga, o a tener algún tipo de “malicia”. Siempre estoy dispuesta a perdonar y esperar, y no puedo guardar rencor a nadie, aunque, en ocasiones, quisiera.
Tal vez, muchos no entenderéis por qué soy y deseo ser así, pero, como ya dije al principio, no sois yo.
Porque no consigo cerrar los ojos y olvidarme de las cosas (por muchas sonrisas tras las que me esconda). Y tampoco puedo hacer como si nada.
Tampoco puedo valerme de consejos ajenos, porque provienen de personas con distintos deseos, puntos de vista, y con una personalidad diferente a la mía. Y odio cuando la gente no sabe entender que no voy a hacer las cosas a su manera, sino a la mía, no por cabezonería, ni por estupidez, sino porque es la única forma que me puede acercar a lo que deseo, porque solo yo conozco lo que quiero y solo yo sé cuanto estoy dispuesta a jugarme y a dejar en el camino para conseguirlo. Así que, acepto consejos (todos los damos), incluso, a veces, puede gustarme que me los den (siento que lo que me pasa le importa a alguien), pero lo que no puedo tolerar es que nadie cuestione las decisiones que tomo a cerca de temas que, única y exclusivamente, me atañen a mí. Porque son MIS decisiones a cerca de lo que voy a hacer con MI vida.
Y, tal vez, a alguna o algunas personas les parezcan estúpidas mis decisiones… Esto se debe a que sus prioridades son radicalmente distintas a las mías (razón de más para desechar sus consejos). Pero que se dediquen a insultar a tu inteligencia por no pensar como ellos me parece ya pasarse.
Con esto quiero decir que tengo mi vida, que es diferente a la de cualquiera (tanto en los sucesos como en la forma de vivirlos) y que, por mucho que comparta con algunas personas, nadie va a comprender plenamente como me siento. Por esto, se pueden dar consejos, pero con educación y ante todo, no intentando imponerlos ni pretendiendo anular mi personalidad; porque, quizás, yo sea más confiada que muchos, pero es que deseo seguir siendo así, y me siento orgullosa de ello. Prefiero que me engañen mil veces a ser yo la que lo haga, o a tener algún tipo de “malicia”. Siempre estoy dispuesta a perdonar y esperar, y no puedo guardar rencor a nadie, aunque, en ocasiones, quisiera.
Tal vez, muchos no entenderéis por qué soy y deseo ser así, pero, como ya dije al principio, no sois yo.
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